Hacer versiones jazzeras de canciones de rock no es precisamente algo nuevo. De rock progresivo en particular, tampoco: lo han hecho muy notoriamente bandas como The Bad Plus. Sin embargo, cuando se trata de un disco solo con temas de Genesis la cosa se pone interesante; si además la colección se acota a la “era Gabriel” de los británicos el tema resulta muy atractivo; y si para terminar, esto se hace con calidad, imaginación y verdadera admiración por la música del artista, lo que resulta es un disco magnifico como lo es “Jazznesis II –The Music of Genesis 1970-1974” segunda entrega de la serie en el que el pianista catalán Jaume Vilaseca se acompaña de Dick Them en el bajo y Ramon Díaz en la batería para hacer versiones (la mayoría instrumentales) en las que equilibran el "respeto" por el sonido original de cada pieza con la libertad y la creatividad jazzera. 7 cortes, entre ellos “The Lamb Lies Down On Broadway”, “Dancing With The Moonlit Knight” y la monumental "Supper's Ready", son suficientes para hacer de este trabajo un disco imprescindible para cualquier seguidor de Genesis. -CORANNIEIT-
La fama es un arma de doble filo. La parte positiva de todo esto, obviamente, es el reconocimiento y la admiración por parte de los oyentes y de la crítica -que al fin y al cabo son lo mismo-. Sin embargo, y pese a eso, algunos artistas optan por involucrarse en muchos proyectos y jugar con diversos estilos musicales para desdibujar el tipo de música que hacen y para que no sean tan fácilmente catalogables.
Y esto es porque, sobre todo si hay fama de por medio, los oyentes tendemos a etiquetar a un músico o a un grupo, a deducir cómo puede sonar su siguiente trabajo incluso antes de haberlo escuchado. Ésa es la otra cara de la moneda: pasamos por alto la libertad de crear nuevos sonidos por parte del artista, y con demasiada rapidez, englobamos todo bajo un mismo patrón sonoro en el que se repiten las mismas estructuras ya exploradas hasta la saciedad.
Ni que decir que el gusto por la música de Hackett es exquisito, y la rebosante calidad del guitarrista fue una de las piedras angulares que hicieron de Genesis una de las mejores formaciones de rock progresivo británico. Ahora bien, injustamente hemos pensado que “Wolflight” sería “más de lo mismo”. Quizás sea por su extensa carrera o por los famosos “Genesis Revisited”, en los que versiona clásicos del grupo. Debido al hecho de que se haya centrado varias veces en revivir los temas de la banda que le encumbró, puede parecer que está anclado en el pasado, y que prefiere rezagarse cómodamente tras el nombre “Genesis”, en lugar de ir directo e inventar temas propios. Efectivamente, “Wolflight” no innova nada, pero eso no es ningún inconveniente, necesariamente. Es agradable, suena fresco e incorpora sonidos orientales que contribuyen a optimizar este trabajo.
El inicio del disco corre de parte de “Out of the body”, el cual ya presenta una agradable melodía, introducida por el aullido de los lobos, y casi de manera imperceptible desemboca en “Wolflight”. El tema que da título al disco desarrolla rápidamente una sección orquestal, adornada por la aparición de diversos instrumentos, como por ejemplo el didgeridoo, y por un ritmo versátil que desciende en la búsqueda de armonías tranquilas e indaga ágilmente en varios caminos de sonidos intrigantes.
“Love song to a vampire” continúa en el sendero ya marcado por “Wolflight”, aunque con una cadencia más sombría y una tranquilidad adormilada y apaciguadora que simulan el período nocturno. Esto concuerda con el concepto de la canción, ya que en palabras de Hackett, “simboliza el drama de la violencia doméstica”. También incorpora un solo romántico de guitarra, que encaja con el título del track, “Canción de amor para un vampiro”.
“The Wheel’s Turning” empieza con música circense o de un parque de atracciones, y el sonido de una sirena que anuncia el cambio de turno de una noria, (“la rueda”). “Corycian Fire” se presenta al principio como una balada exótica, y luego aumenta el ritmo conservando ese sonido oriental al que estamos desacostumbrados a oír.
Mientras que “Earthshine” es una pieza dulce en la que prima la melodía, “Loving Sea” irrumpe recordando a las composiciones de pop/rock setentero. “Black Thunder” juega con el hard rock y el country prácticamente en toda su extensión. Tras una brillante muestra de saber hacer, y con el pertinente solo aún resonando en los oídos que se alterna con partes vocales, muda a una sección algo más jazzera, con un saxo que marca el punto final de la tormenta. “Dust and Dreams” es una canción poco compleja, y precisamente en su sencillez radica el encanto. Da paso a “Heart Song”, una obra concisa con la que se despide el álbum. -EVA PLAZA vía Keep The Dream Alive-
En su número de Agosto, la revista Classic Rock incluye un artículo escrito por Mick Wall sobre “Supper’s Ready”, tema clásico de Genesis en su era Gabriel-Hackett-Rutherford-Banks-Collins y considerada una de las más colosales obras del rock progresivo (que ya es decir). Aquí les dejamos el artículo traducido al español y por supuesto la rolita completa para escucharla mientras leen.
Genesis-Supper's Ready (Foxtrot, 1972)
THE STORIES BEHIND THE SONGS: Genesis - "Supper's Ready".
"No creo que sea loca, no” dice Steve Hackett. “Tampoco diría que es particularmente incomprendida. Pienso que está ampliamente abierta a la interpretación”. Está hablando de Supper’s Ready, la obra de poco más de 25 minutos que abarca casi todo el lado dos de Foxtrot, el espectacular álbum de Genesis de 1972.
Piedra angular en la historia del rock progresivo, Supper’s Ready encontró a este género, aun en desarrollo, alcanzando su apogeo. Ya habían existido piezas con duraciones de doble digito antes – sin ir más lejos The Musical Box de los propios Genesis y con 10 minutos de duración- pero nada tan conceptualmente épica, tan ambiciosamente ejecutada como Supper’s Ready.
Construida a partir de 7 distintas partes que forman un afilado todo musical, Supper’s Ready apunto instantáneamente a convertirse quizás en la más famosa e influyente aventura musical en un género que entonces rebosaba sus bancos creativos con clásicos de todos los tiempos: el formato para el adorno, clásicamente influenciado, lisérgicamente cargado, heroicamente loco, una variedad particularmente inglesa del rock progresivo que entonces gobernaba el mundo.
De acuerdo al tecladista Tony Banks: “Cuando la empezamos pensamos que estábamos escribiendo una especie de continuación de The Musical Box, y todo iba muy bien. Entonces teníamos está por si sola muy bonita canción Willow Farm, y pensé: ¿qué tal que vayamos de aquí a esta fea secuencia de acordes descendentes? Nadie se lo esperaría. Y una vez que tuvimos eso pensamos: bien, ya estamos aquí, tomémosla libremente y veamos a donde nos lleva. Cuando pusimos todo junto y la escuchamos por primera vez, dijimos: ‘¡Vaya! De hecho es bastante buena’ ”.
Sin embargo Steve Hackett insiste en que él no estaba convencido que de que fuera una buena idea para nada: “Yo pensé: nadie va a comprar esto porque es demasiado larga. Las referencias liricas son demasiado arrojadas. Es totalmente ambigua. Pensé que la primera vez que Tony Stratton-Smith (jefe de Charisma Records) la escuchara diría: ‘Lo siento chicos, el juego se acabó, el contrato se cancela, esperen a nuestros abogados’.
Por el contrario, segun David Hitchcock productor de Foxtrot, fue Stratton-Smith quien animo positivamente a la banda para llevar su música tan lejos como pudiera ir. Viendo su rol “esencialmente como un facilitador” Hitchcock dice que su mayor contribución al corte fue “explicarles que no tenían que tocar la canción completa para grabarla, que la podíamos hacer sección por sección, con y mezclas y ediciones, y entonces poner todo junto más tarde. Eso les permitió concentrarse en los 3 o 4 minutos de cada sección, y lograr la mejor ejecución posible permitiéndoles también traer diferentes sonidos a cada sección en lugar de tocarla toda en un solo movimiento con un largo sonido homogéneo”. También había presión en la banda para lograr un éxito en las listas “No en el sentido de hacerlos sonar más comerciales” dice Hitchcock, “sino en el sentido de llevar lo que habían hecho tan lejos como pudiera llegar”.
Por otro lado las tensiones en el estudio eran frecuentes. “Principalmente entre Tony y Peter”, dice Hitchcock, “No había grandes peleas, solo mucho mal humor”. Cuando Peter Gabriel comenzó a cantar sobre el solo de teclado en la sección titulada Apocalypse In 9/8, Banks admite: “¡Me encabrone! ’¡Estas cantando sobre mi pedacito!’. Entonces me di cuenta de que habíamos logrado toda la emoción que estábamos tratando de crear, especialmente en la sección Six Six Six. Ya tienes un montón de drama solo con los acordes. Con lo que (Gabriel) puso arriba simplemente lo llevo a otro nivel. Si, ese medio minuto es nuestro pico”.
La otra batalla que Gabriel gano fue acerca de la letra. “Per se todos estábamos envueltos como letristas en Foxtrot”, dice Hackett, “pero Pete insistió en escribir el solo toda la letra de Supper’s Ready". El rumor subsecuentemente extendido es que la letra está basada en una experiencia “sobre natural” en la que Gabriel se vio envuelto con su entonces esposa Jill: convencido de que ella estaba poseída Gabriel esgrimió una improvisada cruz hecha con candelabros ante lo cual ella reaccionó violentamente.
En cualquier caso, de acuerdo a Hackett, la situación fue probablemente más prosaica: “Creo que hubo consumo de drogas envuelto. Estoy convencido de que en cierto momento ella estaba teniendo un mal viaje y Pete y un amigo se las arreglaron para hablarle y sacarla del horror o lo que sea que haya sido. Así es que esa es una parte de lo que trataba la canción, pero en cierta manera hay también una especie de redención implicada que va junto con eso”.
Posteriormente Gabriel dijo que otras partes de la letra fueron inspiradas por un avistamiento que tuvo a altas horas de la noche de 7 hombres envueltos en mantas caminando en su jardín. También hubo momentos más ligeros como Willow Farm el cual Hackett describe ahora como “parte ‘Teddy Bear’s Picnic’ y parte ‘I Am The Warlus’” además de otras partes en las que se mencionan tópicos tan aparentemente disparatados como Winston Churchill de drag, un incendiario, la Nueva Jerusalén y no lo olvidemos: una flor.
Sin importar lo que uno concluya de la letra, Supper’s Ready inmediatamente se cubrió con el manto de permanente número estelar en los conciertos de Genesis, con Gabriel haciendo muchos, y cada vez más extravagantes, cambios de disfraces antes de elevarse al cielo en un traje plateado en el clímax de todo.
Hoy en día Supper’s Ready está al lado de Stairway To Heaven y Dark Side Of The Moon como uno de los más monumentales perfiles en el Monte Rushmore del rock. “Todavía la disfruto”, dijo recientemente Gabriel, “considere tocarla con mi banda normal, pero hubo mucha resistencia para intentar aprendérsela; sin embargo es algo que todavía quiero hacer, o quizás solo algunas partes. ¡Bueno! Aunque sería agradable hacer la pieza completa".
NOTA: Esta es una traducción libre del articulo "The Stories Behind The Songs" escrito por Mick Wall y publicado en la revista Classic Rock. Su traducción y publicación en este sitio es exclusivamente para fines de difusión y no tiene afán de lucro.
Después de una larga, larguísima espera el milagro sucedió y el Baja Prog volvió por sus fueros. Con varios cambios, la mayoría, en mi opinión, para bien, Alfonso Vidales y compañía nos dieron 4 días de absoluta fiesta progresiva. Apenas reponiéndome, van mis primeras impresiones y, antes de que alguien se rasgue las vestiduras, advierto: no soy experto en rock progresivo (de hecho en ningún tipo de rock), no conozco la vida y obra de todas las bandas y, sobre todo, lo que aquí escribo son exclusivamente opiniones y gustos personales. Dicho esto, veamos.
Dia 1, Miercoles 3 de Abril.
Hotel:Introvision (Costa Rica) y Panzerballet (Alemania).Los ticos de Introvision abrieron el fuego en el hotel. Lamentablemente no puedo escribir mucho sobre ellos ya que apenas alcance las últimas 2 piezas que ejecutaron. Por lo poco que escuche, su onda va por el prog instrumental con power y tintes metalosos sin caer en el clásico metal progresivo. Después de una pequeña pausa, aprovechada para ir por unos “Prog Dogs”, vino el turno de los alemanes de Panzerballet con su fusión rock, jazz y RIO. Buen concierto incluyendo covers de John Coltrane.
Panzarballet
Teatro: Locanda Delle Fate (Italia) y Steve Hackett (Inglaterra).La actividad en el teatro inicio con los italianos de Locanda Delle Fate a quienes, por cuestiones escolares, de plano me perdi. Siguio el plato fuerte, no de la noche sino del festival: Steve Hackett. No sin sobresaltos y pasándome uno que otro semáforo, logre entrar al teatro justo cuando empezaba la introducción de “Watcher Of The Skies”. A partir de ahí y hasta “Los Endos”, el encore final del Maestro Hackett, los clásicos fueron desfilando uno tras otro para darnos 2 horas de éxtasis completo. Como dijo Hackett, el show fue “revivir el sueño (de Genesis)” y como fan de la "era Gabriel" (perdón por el cliché) para mi este es el mejor acto que he visto en el Baja Prog. Punto.